Dr. Mauro Carrillo

Rasurarse la zona genital produce microlesiones que facilitan infecciones como VPH y herpes. Conocé alternativas seguras y cuándo evitarlo.

Rasurarse la zona genital es una práctica muy común. Y aunque parezca inofensiva, puede traer consecuencias que la mayoría desconoce. ¿Vale la pena el riesgo estético? ¿Hay alternativas más seguras? Te lo explico como urólogo.

¿Para qué existe el vello púbico?

Antes de hablar de rasurarse, es importante entender por qué tenemos pelo ahí. Durante la evolución, los humanos fuimos perdiendo pelo corporal. A diferencia de otros mamíferos, los humanos tenemos pelo solamente en regiones muy específicas: axilas, bigote y genitales.

Esto no es casualidad. El vello púbico cumple funciones concretas que muchas veces desconocemos:

  • Crea un microambiente protector donde se desarrollan microorganismos beneficiosos para la piel genital. Estos microorganismos forman parte de la flora normal y ayudan a mantener el equilibrio de la zona.
  • Actúa como barrera física que reduce la fricción directa entre pieles durante las relaciones sexuales, protegiendo la delicada piel genital del roce constante.
  • Protege contra infecciones al dificultar el contacto directo de patógenos con la piel. Funciona como un filtro natural entre el medio externo y tu cuerpo.
  • Amortigua el roce con la ropa interior y otros materiales a lo largo del día, evitando irritaciones crónicas.

En resumen, el vello púbico no es un defecto ni algo que “sobre”. Está ahí porque tu cuerpo lo necesita. Socialmente o por cuestiones estéticas muchas veces no está bien visto, pero desde el punto de vista médico tiene una razón de ser.

¿Qué pasa cuando te rasurás la zona genital?

Al rasurar, no solo cortás el pelo. Las cuchillas de la rasuradora producen microlesiones en la superficie de la piel que son invisibles a simple vista. La piel genital es especialmente fina y sensible, por lo que estas pequeñas heridas se generan con mucha facilidad.

El problema es que la piel es nuestra barrera natural contra el medio externo. Es la que nos mantiene protegidos de distintos microorganismos. Cada vez que la dañamos, estamos abriendo puertas de entrada a patógenos que normalmente no podrían ingresar.

Estas microlesiones facilitan la llegada de gérmenes que provocan distintas infecciones:

  • La entrada de virus como el herpes genital (VHS-2), que penetra por las capas superficiales dañadas de la piel y se instala en las terminaciones nerviosas de forma permanente.
  • La infección por el virus del papiloma humano (VPH), que aprovecha exactamente estas microfisuras para llegar a las células basales de la piel donde se replica.
  • Infecciones bacterianas propias de la piel, como las causadas por el estafilococo: foliculitis (inflamación del folículo piloso), forúnculos y hasta abscesos que requieren drenaje.

Es decir: cada vez que te rasurás, estás eliminando la barrera natural y al mismo tiempo creando puntos de entrada para infecciones.

Rasurarse antes de tener relaciones: el peor momento

Si hay algo que quiero que te quede claro es esto: rasurarte justo antes de tener relaciones sexuales es lo más riesgoso que podés hacer.

¿Por qué? Porque las microheridas están frescas. La piel todavía no tuvo tiempo de regenerarse. Y en ese estado, vas a exponerla al contacto directo con otra persona, multiplicando las chances de que un patógeno ingrese.

Ese es el escenario perfecto para que un virus o una bacteria entre y produzca una infección. Tanto el herpes genital como el VPH ingresan por estas pequeñas heridas hacia las capas profundas de la piel, y así nos infectan.

Si vas a rasurarte, al menos dejá pasar varios días antes de tener relaciones para que la piel se recupere y las microlesiones cicatricen. Cuanto más tiempo pase entre el rasurado y el contacto sexual, menor es el riesgo.

¿Tenés verrugas genitales? Evitá la rasuradora

Si tenés antecedente de verrugas genitales por VPH, la rasuradora puede convertirse en tu peor enemiga. Este es un punto que muchos pasan por alto y que puede complicar significativamente el tratamiento.

Es muy frecuente que aparezcan verruguitas muy pequeñas, casi imperceptibles, en la zona genital. Son tan chiquitas que a veces ni las notás. Pero al pasar la rasuradora por encima, lo que hacés es:

  1. Diseminar el virus — La cuchilla corta la verruga y arrastra partículas virales a otras zonas de la piel. Es como esparcir semillas por todo el terreno.
  2. Reimplantar lesiones — Donde antes no había nada, empiezan a aparecer nuevas verrugas en las zonas donde la cuchilla arrastró el virus.
  3. Dificultar el tratamiento — En lugar de tratar una o dos lesiones localizadas, terminás con múltiples focos en distintas zonas que requieren un abordaje mucho más extenso.

Si tuviste VPH y querés mantener la zona prolija, usá otros métodos que no lastimen la piel. A continuación te cuento cuáles son las alternativas más seguras.

Alternativas seguras al rasurado genital

Si por cuestiones estéticas, comodidad o para estar más fresco preferís no tener el vello largo, la buena noticia es que no hace falta rasurarte. Hay formas más seguras de mantener la zona genital prolija sin poner en riesgo tu salud:

  • Tijeras: Recortás la longitud del vello sin tocar la piel. Método simple, económico y sin riesgo de microlesiones. Solo necesitás tener cuidado de no cortarte, pero no genera las heridas microscópicas de la rasuradora.
  • Cortadora eléctrica de pelo (trimmer): La misma que se usa para la cabeza o la barba. Permite regular la longitud con distintos cabezales y no lastima las capas superficiales de la piel. Es la opción más práctica y la que más recomiendo.

Con cualquiera de estos dos métodos, disminuís la longitud del vello púbico sin lastimar (o al menos sin hacerlo de manera grosera) las capas superficiales de la piel. Así evitás infecciones y mantenés la estética que buscás. Es la mejor relación entre lo estético y lo seguro.

¿Rasurar el vello mejora la higiene?

Este es uno de los mitos más comunes. Muchas personas creen que sin vello la zona genital está “más limpia”. La realidad es diferente.

El vello púbico no genera suciedad. De hecho, como mencioné antes, ayuda a mantener un microambiente saludable con microorganismos beneficiosos para el cuerpo. Lo que sí importa es la higiene diaria: lavarse con agua y un jabón suave es suficiente para mantener la zona genital en condiciones, con o sin vello.

Rasurar no reemplaza la higiene. Y la presencia de vello no implica falta de ella. Son dos cosas completamente diferentes.

¿Es una decisión personal? Sí, pero informada

Quiero ser claro: la decisión de rasurarse o no es completamente tuya. No hay una respuesta única ni una obligación médica de mantener el vello púbico. Queda en cada persona si quiere o no tener vello púbico y si quiere rasurarse o no.

Lo que sí me importa como urólogo es que tomes esa decisión conociendo los riesgos. Muchas veces como médicos nos interesamos en temas más complejos o sofisticados, y estas cuestiones del día a día se nos pasan de largo. Pero son fundamentales.

Si decidís rasurarte igual, al menos tené en cuenta estas recomendaciones para minimizar los riesgos:

  • Nunca te rasures justo antes de tener relaciones sexuales.
  • Usá una rasuradora limpia y en buen estado, nunca una oxidada o usada por otra persona.
  • Rasurá siempre en la dirección del crecimiento del pelo para minimizar la irritación y las microlesiones.
  • Hidratá la zona después con una crema sin perfume ni alcohol para ayudar a la recuperación de la piel.
  • Si tenés antecedente de VPH o verrugas genitales, evitá completamente la rasuradora y usá trimmer.

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Preguntas frecuentes

¿Es malo no depilarse nunca la zona genital?

No, para nada. Desde el punto de vista médico, mantener el vello púbico es lo más natural y protector. No hay ninguna indicación urológica para rasurarse. Si te sentís cómodo con tu vello, no tenés por qué tocarlo. La higiene diaria con agua y jabón suave es todo lo que necesitás para mantener la zona en condiciones.

¿La depilación láser genital es más segura que la rasuradora?

La depilación láser no produce las microlesiones típicas de la rasuradora, por lo que no genera las mismas puertas de entrada para infecciones de forma inmediata. Sin embargo, eliminás de forma permanente una barrera protectora natural que tu cuerpo desarrolló durante miles de años de evolución. Si decidís hacerla, asegurate de que sea en un centro con profesionales capacitados y equipos certificados para la zona genital.

¿Rasurarse la zona genital puede causar foliculitis?

Sí, y es una de las complicaciones más frecuentes del rasurado genital. La foliculitis es la inflamación e infección de los folículos pilosos. Se manifiesta como granitos rojos, a veces con pus, que pueden ser bastante dolorosos e incómodos. Es causada generalmente por bacterias como el estafilococo que ingresan por las microlesiones del rasurado. Usar trimmer en lugar de rasuradora reduce significativamente este riesgo porque no lesiona la superficie de la piel.

¿A partir de qué edad aparece el vello púbico?

El vello púbico comienza a aparecer durante la pubertad, generalmente entre los 9 y 14 años. Es uno de los primeros signos del desarrollo sexual y forma parte del proceso normal de maduración del cuerpo. No hay ninguna razón médica para eliminarlo una vez que aparece. Si sos adolescente y estás considerando rasurarte, conocer estos riesgos es especialmente importante.

¿El vello púbico puede tener piojos?

Sí. La pediculosis púbica (conocida popularmente como “ladillas”) es una infestación por el piojo Pthirus pubis que se transmite principalmente por contacto íntimo directo. Sin embargo, esto no justifica rasurarse de forma preventiva. Los piojos púbicos se tratan eficazmente con lociones y shampoos específicos. Y rasurarse no te protege completamente de contraerlos, ya que el parásito puede adherirse a cualquier vello corporal de la zona.

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Referencias: Desruelles F, et al. “Pubic hair removal: a risk factor for minor STI such as molluscum contagiosum?” Sex Transm Infect. 2013;89(3):216. | DeMaria AL, et al. “Complications related to pubic hair removal.” Am J Obstet Gynecol. 2014;210(6):528.e1-5. | Osterberg EC, et al. “Correlation between pubic hair grooming and STIs.” Sex Transm Infect. 2017;93(3):162-166.

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