Dr. Mauro Carrillo

Este video es una señal para que te toques los testículos. El cáncer de testículo es poco frecuente pero afecta sobre todo a varones jóvenes, y detectado a tiempo tiene una elevada tasa de curación. Te cuento qué es, cómo detectarlo y por qué el autoexamen puede salvarte.

¿Qué es el cáncer de testículo?

Representa solo el 1% de todos los tumores, pero es uno de los más frecuentes en varones de 15 a 35 años. La buena noticia: diagnosticado a tiempo, tiene altísimas chances de curación.

Factores de riesgo

Tener un factor de riesgo no significa que vas a tener cáncer, pero sí que hay que estar más atento:

  1. Infertilidad
  2. Criptorquidia: cuando el testículo no descendió correctamente al nacer
  3. Antecedentes familiares: padre o hermanos con cáncer testicular

¿Por qué hay que tocarse?

El cáncer de testículo generalmente no da síntomas. Se descubre de forma incidental: tocándose o por hallazgo en una ecografía. Por eso el autoexamen es tan importante.

Autoexamen: una vez por semana, en la ducha (cuando el escroto está relajado). Palpá toda la superficie de cada testículo buscando nódulos, durezas, cambios de consistencia o aumento de tamaño.

¿Cómo hacer el autoexamen?

  1. Poné una mano arriba y otra abajo del testículo
  2. Recorré toda la superficie con los dedos
  3. El testículo normal se siente liso y de consistencia pareja
  4. Detrás vas a sentir el epidídimo (una estructura blanda como gelatina): es normal
  5. Si encontrás un nódulo duro, una zona irregular o un aumento de consistencia en el testículo mismo, consultá
Si encontrás algo raro: no es urgencia de minutos, pero sí consultá con un urólogo en los próximos 1-2 días. El cáncer testicular crece rápido y cada semana cuenta.

¿Qué se puede confundir con un tumor?

  • Hidrocele: acumulación de líquido que agranda la bolsa (no es en el testículo)
  • Infecciones (orquiepididimitis): suelen causar dolor y enrojecimiento (los tumores generalmente no duelen)
  • Traumatismos: un golpe puede causar hematoma e hinchazón

Diagnóstico y tratamiento

Ante la sospecha:

  1. Ecografía testicular para caracterizar la lesión
  2. Análisis de sangre (marcadores tumorales)
  3. Si se confirma: cirugía (lo antes posible, idealmente en la primera semana)
No dejes de consultar por vergüenza. Los urólogos vemos esto todos los días. Es preferible consultar por algo que no fue grave a no consultar y dejar avanzar una enfermedad tratable.

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