Este video es una señal para que te toques los testículos. El cáncer de testículo es poco frecuente pero afecta sobre todo a varones jóvenes, y detectado a tiempo tiene una elevada tasa de curación. Te cuento qué es, cómo detectarlo y por qué el autoexamen puede salvarte.
¿Qué es el cáncer de testículo?
Representa solo el 1% de todos los tumores, pero es uno de los más frecuentes en varones de 15 a 35 años. La buena noticia: diagnosticado a tiempo, tiene altísimas chances de curación.
Factores de riesgo
Tener un factor de riesgo no significa que vas a tener cáncer, pero sí que hay que estar más atento:
- Infertilidad
- Criptorquidia: cuando el testículo no descendió correctamente al nacer
- Antecedentes familiares: padre o hermanos con cáncer testicular
¿Por qué hay que tocarse?
El cáncer de testículo generalmente no da síntomas. Se descubre de forma incidental: tocándose o por hallazgo en una ecografía. Por eso el autoexamen es tan importante.
¿Cómo hacer el autoexamen?
- Poné una mano arriba y otra abajo del testículo
- Recorré toda la superficie con los dedos
- El testículo normal se siente liso y de consistencia pareja
- Detrás vas a sentir el epidídimo (una estructura blanda como gelatina): es normal
- Si encontrás un nódulo duro, una zona irregular o un aumento de consistencia en el testículo mismo, consultá
¿Qué se puede confundir con un tumor?
- Hidrocele: acumulación de líquido que agranda la bolsa (no es en el testículo)
- Infecciones (orquiepididimitis): suelen causar dolor y enrojecimiento (los tumores generalmente no duelen)
- Traumatismos: un golpe puede causar hematoma e hinchazón
Diagnóstico y tratamiento
Ante la sospecha:
- Ecografía testicular para caracterizar la lesión
- Análisis de sangre (marcadores tumorales)
- Si se confirma: cirugía (lo antes posible, idealmente en la primera semana)
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