Dr. Mauro Carrillo

Todo sobre la hiperplasia prostática benigna (HPB): síntomas, diagnóstico, medicamentos y cirugía para reducir la próstata. Guía completa del urólogo.

Revisado por Urólogo Mauro Carrillo — Actualizado marzo 2026

Ocho de cada diez hombres van a experimentar síntomas de agrandamiento prostático a lo largo de su vida, y muchos ni siquiera lo saben. La hiperplasia prostática benigna (HPB) es una de las consultas urológicas más frecuentes a partir de los 40-50 años, y cuando no se trata a tiempo puede traer complicaciones serias: desde infecciones urinarias hasta falla renal.

En este artículo te explico todo lo que necesitás saber sobre la HPB: por qué crece la próstata, cuáles son los síntomas, cómo se diagnostica y qué opciones de tratamiento tenés disponibles, desde cambios de hábitos hasta cirugía.

¿Qué es la hiperplasia prostática benigna (HPB)?

La próstata es una glándula de aproximadamente 20 cm³ —del tamaño de una nuez— que se encuentra a la salida de la vejiga, rodeando la uretra (el conducto por donde sale la orina). A partir de los 40-50 años, esta glándula empieza a crecer de forma progresiva. Ese crecimiento no solo aumenta el volumen total, sino que comprime la uretra desde adentro, dificultando el paso de la orina.

Un dato fundamental: el tamaño de la próstata no tiene relación directa con la severidad de los síntomas. Un hombre con una próstata de 35 cm³ puede necesitar cirugía porque sus síntomas son invalidantes, mientras que otro con una próstata de 200 cm³ puede vivir prácticamente sin molestias. Cada caso es único.

Factores de riesgo para el agrandamiento prostático

Factor Detalle
Edad Prácticamente inexistente antes de los 35 años. A los 90, la prevalencia supera el 90%.
Antecedentes familiares Un padre con HPB (especialmente si fue operado antes de los 60) aumenta considerablemente el riesgo.
Obesidad y sedentarismo Favorecen la resistencia a la insulina y el síndrome metabólico, relacionados con el crecimiento prostático.
Desequilibrio hormonal El disbalance entre testosterona, DHT y estrógenos promueve el aumento del tamaño de la glándula.
Dieta Las dietas ricas en comida chatarra y procesados se asocian a mayor riesgo de HPB.

Además, la HPB se asocia frecuentemente a un mayor riesgo cardiovascular en quienes la padecen, lo que refuerza la importancia de mantener hábitos saludables.

Síntomas de la próstata agrandada

Los síntomas de la HPB se dividen en tres grupos, según el momento en que aparecen:

Síntomas de vaciado (obstructivos)

  • Chorro de orina lento, fino y entrecortado
  • Dificultad para comenzar a orinar
  • Necesidad de hacer esfuerzo para orinar
  • Sensación de vaciado incompleto

Síntomas de llenado (irritativos)

  • Urgencia urinaria: tener que salir corriendo al baño
  • Frecuencia aumentada: ir muchas veces a orinar durante el día
  • Nocturia: levantarse varias veces por la noche

Síntomas postmiccionales

  • Goteo después de orinar (mancha la ropa interior)
  • Sensación de no haber vaciado bien la vejiga

Estos cambios son progresivos y ocurren a lo largo de años, por lo que muchos hombres se acostumbran y no consultan hasta que los síntomas se vuelven muy molestos o aparecen complicaciones.

Complicaciones de la HPB no tratada

Cuando el agrandamiento prostático no se controla, la vejiga empieza a fallar. La orina que no se evacúa completamente (llamada residuo postmiccional) genera un efecto dominó:

  • Infecciones urinarias recurrentes: la orina estancada es un caldo de cultivo para bacterias.
  • Piedras en la vejiga (litiasis vesical): la orina sedimentada favorece la formación de cálculos.
  • Sangrado urinario (hematuria): la próstata congestionada puede sangrar.
  • Retención urinaria aguda: imposibilidad total de orinar. Es una urgencia que requiere colocación de sonda.
  • Daño renal (uronefrosis): la presión se transmite hacia arriba, dilatando los uréteres y afectando los riñones.
  • Incontinencia por rebosamiento: la vejiga se llena tanto que pierde gotitas de forma involuntaria.

Importante: algunos medicamentos de venta libre, como antigripales y antialérgicos, pueden desencadenar una retención urinaria aguda en hombres con HPB.

¿Cómo se diagnostica la HPB?

El diagnóstico comienza con un buen interrogatorio sobre los síntomas y su impacto en la calidad de vida. Luego se realizan:

  1. Tacto rectal: permite estimar el tamaño de la próstata y detectar irregularidades sospechosas de cáncer.
  2. Antígeno prostático específico (PSA): análisis de sangre que se usa para descartar cáncer de próstata, no para evaluar la HPB en sí.
  3. Ecografía: mide con precisión el volumen prostático, el residuo postmiccional y permite ver complicaciones (piedras, uronefrosis).
  4. Uroflujometría: consiste en orinar en un inodoro especial conectado a una computadora que mide el flujo de orina en tiempo real.

Con estos estudios, el urólogo puede determinar el grado de obstrucción y planificar el mejor tratamiento.

¿Tenés dudas sobre tu próstata?

Podés agendar una consulta urológica a distancia. Te atiendo de forma personalizada.

Agendar consulta

Tratamiento de la HPB: medidas generales y cambios de hábitos

Antes de pensar en medicamentos o cirugía, hay mucho que se puede hacer con cambios en el estilo de vida. Estas medidas son el primer escalón del tratamiento y funcionan en una gran cantidad de varones:

  • Moderar la ingesta de líquidos: no se trata de tomar menos agua, sino de regular cuándo se toma. Evitá líquidos antes de dormir y antes de viajes largos. Incluye agua, mate, café, infusiones, frutas con alto contenido líquido, gelatinas y caldos.
  • Evitar irritantes vesicales: café, mate, alcohol, tabaco y picantes pueden empeorar los síntomas en algunos hombres. Evaluá cuáles te afectan a vos en particular.
  • Técnica de ordeñe uretral: para reducir el goteo postmiccional, en lugar de solo sacudir, estirá suavemente el pene desde la base (detrás del escroto) hacia adelante para vaciar las últimas gotas.
  • Revisar medicamentos actuales: si tomás diuréticos para la presión, se puede ajustar el horario para no levantarte tanto de noche.
  • Drenaje de miembros inferiores: antes de dormir, acostate un rato con los pies elevados. Esto drena el líquido acumulado en las piernas durante el día. Después, vaciá la vejiga y recién ahí dormite.
  • Evitar el estreñimiento: aumentá la fibra y el agua durante el día. El estreñimiento empeora los síntomas urinarios.
  • Higiene del sueño: evitá pantallas, cafeína y actividad física intensa antes de dormir. Un buen descanso mejora toda la calidad de vida.

Tratamientos naturales para la próstata

Aunque la evidencia científica es limitada, algunos suplementos naturales han mostrado potencial para aliviar los síntomas de la HPB:

  • Serenoa repens (palmeto): el más estudiado. Tiene efecto antiinflamatorio y ayuda al equilibrio hormonal local. Dosis habitual: 160-320 mg/día.
  • Pygeum africanum (ciruelo africano): efecto antiinflamatorio prostático.
  • Quercetina: flavonoide con propiedades antiinflamatorias.
  • Ortiga y beta-sitosterol: podrían tener algún efecto beneficioso sobre la próstata.
  • Epilobio: muy utilizado popularmente como infusión.
  • Licopeno (tomate), semillas de calabaza, polen y omega-3: otros suplementos con potencial interés.

Estos suplementos pueden complementar el tratamiento, pero no reemplazan la evaluación médica ni los tratamientos farmacológicos cuando son necesarios.

Tratamiento farmacológico de la HPB

Cuando los cambios de hábitos no alcanzan, el siguiente paso es la medicación. Existen varios grupos de fármacos, cada uno con un mecanismo de acción diferente:

Grupo farmacológico Ejemplos Mecanismo Efectos adversos principales
Alfa-bloqueantes Tamsulosina, silodosina, terazosina Relajan el músculo del cuello vesical, ampliando el canal. Efecto en 5-7 días. Eyaculación retrógrada, mareos, caídas
Inhibidores de 5-alfa reductasa Dutasterida, finasterida Bloquean la conversión de testosterona en DHT, reduciendo el volumen prostático. Disminución del deseo sexual, disfunción eréctil
Inhibidores de PDE5 Tadalafilo 5 mg Mejora síntomas leves a moderados. Ideal cuando hay disfunción eréctil asociada. Cefalea, congestión nasal
Antimuscarínicos / Beta-agonistas Solifenacina, fesoterodina, mirabegrón Relajan la vejiga, reduciendo la urgencia y la frecuencia urinaria. Boca seca, estreñimiento

Estos medicamentos se pueden combinar según el perfil de síntomas de cada paciente. La elección depende de qué síntomas predominan, qué comorbilidades tiene la persona y cómo impactan los potenciales efectos adversos.

Cirugía para la HPB: cuándo y qué opciones existen

La cirugía se indica cuando los medicamentos no son suficientes, cuando aparecen complicaciones (piedras, retención urinaria, daño renal) o cuando el paciente prefiere una solución definitiva. El objetivo es desobstruir: no se quita toda la próstata, sino solo la porción agrandada (el adenoma). Pensalo como sacarle la pulpa a una naranja y dejar la cáscara.

Principales técnicas quirúrgicas

  • Cirugía convencional (abierta): se accede a través de una incisión en la piel. Buena desobstrucción, pero mayor riesgo de sangrado, dolor e internación prolongada.
  • RTU de próstata (resección transuretral): se ingresa con un instrumento a través de la uretra y se van retirando fragmentos. Técnica confiable, económica, buena para próstatas chicas y medianas.
  • HoLEP (enucleación con láser holmium): a través de la uretra se hace una enucleación completa del adenoma. Menor sangrado, menor internación (generalmente un día o menos). Requiere una curva de aprendizaje más exigente.
  • Rezum (vapor de agua): usa vapor a alta presión para reducir el tamaño prostático. Menor tasa de eyaculación retrógrada, pero la desobstrucción no es tan potente como otras técnicas.
  • Embolización prostática: se obstruyen las arterias que irrigan la próstata para reducir su volumen. Útil en pacientes con riesgo quirúrgico elevado.

Nota sobre el láser verde y la vaporización: en estas técnicas se pierde tejido que no se puede enviar a estudio patológico. Esto es relevante porque hasta en un 10% de las piezas quirúrgicas se encuentran hallazgos incidentales de cáncer de próstata.

Otras enfermedades que pueden confundirse con HPB

No todos los síntomas urinarios son por agrandamiento prostático. Otras causas que pueden dar síntomas similares incluyen:

  • Infecciones urinarias
  • Prostatitis (inflamación de la próstata)
  • Cálculos ureterales (cólicos renales)
  • Tumores de vejiga
  • Cáncer de próstata avanzado
  • Medicamentos (opiáceos, antigripales, antialérgicos)
  • Problemas neurológicos que afectan la vejiga

Por eso es fundamental hacer un diagnóstico completo antes de iniciar cualquier tratamiento.

Seguí aprendiendo sobre la próstata

Tengo más videos sobre este tema que te van a interesar.

Ver más en YouTube

Preguntas frecuentes sobre la HPB

¿La hiperplasia prostática benigna puede convertirse en cáncer?

No. La HPB y el cáncer de próstata son enfermedades diferentes. Tener la próstata agrandada no significa que vaya a desarrollarse un cáncer. Sin embargo, ambas condiciones pueden coexistir, por eso es importante realizar los estudios de detección (PSA y tacto rectal) como parte del proceso diagnóstico.

¿A qué edad debería empezar a controlarme la próstata?

Las guías recomiendan comenzar los controles urológicos a partir de los 50 años en la población general, y a partir de los 40 si tenés antecedentes familiares de cáncer de próstata o de HPB con cirugía temprana. Si ya tenés síntomas urinarios, consultá sin importar la edad.

¿La tamsulosina achica la próstata?

No. La tamsulosina es un alfa-bloqueante que relaja el músculo del cuello de la vejiga, facilitando el paso de la orina. No reduce el volumen prostático. Los fármacos que sí reducen el tamaño son los inhibidores de la 5-alfa reductasa (dutasterida y finasterida).

¿Siempre se necesita cirugía para la HPB?

No. Muchos hombres mejoran solo con cambios de hábitos o con medicación. La cirugía se reserva para casos donde los medicamentos no funcionan, hay complicaciones (retención urinaria, piedras, daño renal) o el paciente elige una solución más definitiva. La clave es hacer controles regulares para actuar a tiempo.

¿Puedo tomar antigripales si tengo la próstata agrandada?

Con precaución. Muchos antigripales y antialérgicos contienen sustancias que pueden provocar retención urinaria aguda en hombres con HPB. Consultá siempre con tu urólogo antes de tomar estos medicamentos de venta libre.




Suscribite al blog

Recibí contenido sobre salud sexual masculina directo en tu correo.

Sin spam. Podés darte de baja cuando quieras.

Referencias: Este artículo está basado en el video “Cómo Reducir tu Próstata: Todo sobre la HPB” del canal Urólogo Mauro Carrillo, que recopila información de guías urológicas internacionales (AUA, EAU) sobre el diagnóstico y tratamiento de la hiperplasia prostática benigna. El contenido es informativo y no reemplaza la consulta médica profesional.

Urólogo Mauro Carrillo
YouTubeAtención a distancia

Notas relacionadas